Colección de discursos agrupados numéricamente

10.213. La mujer

“Monjes, poseyendo las diez características, las mujeres son depositadas en el infierno como si estuvieran llevadas allí. Y, ¿cuáles son esas diez?

“He aquí, monjes, hay las que destruyen la vida. Son unas asesinas, sanguinarias, dadas a los golpes y la violencia, sin piedad con los seres vivos… Además, monjes, sostienen falsos puntos de vista e incorrectas perspectivas así: ‘No hay nada dado, nada sacrificado ni nada ofrendado; no hay frutos ni resultados de las malas acciones; no existe este mundo ni otro; no hay madre ni padre; no hay seres renacidos espontáneamente; no hay en este mundo ascetas y brahmanes de recta conducta y recta práctica quienes, habiendo descubierto este mundo y el otro mundo por sí mismos con el conocimiento directo, lo hacen conocer a otros’. Monjes, poseyendo estas diez características, las mujeres están depositadas en el infierno como si estuvieran llevadas allí.

“Pero, monjes, poseyendo las diez cualidades, las mujeres son depositadas en el cielo como si estuvieran llevadas allí.

“He aquí, monjes, hay las que habiendo abandonado la destrucción de la vida, se abstienen de destruir la vida. Con la vara y el arma puestas a un lado, consciente y bondadosamente, moran compasivas hacia todos los seres vivos… Además, monjes, sostienen rectos puntos de vista y correctas perspectivas así: ‘Existe lo dado, lo sacrificado y lo ofrendado; hay frutos y resultados de las malas acciones; existe este mundo y el otro; hay madre y padre; hay seres renacidos espontáneamente; hay en este mundo ascetas y brahmanes de recta conducta y recta práctica quienes, habiendo descubierto este mundo y el otro mundo por sí mismos con el conocimiento directo, lo hacen conocer a otros’. Monjes, poseyendo estas diez cualidades, las mujeres son depositadas en el cielo como si estuvieran llevadas allí”.