Colección de discursos agrupados numéricamente

10.73. Cosas queridas

“Monjes, he aquí estas diez cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo. Y, ¿cuáles son esas diez? Las riquezas queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo. La belleza… La salud… La conducta virtuosa… El celibato… Los amigos… El aprendizaje… La sabiduría… Las buenas cualidades… Los cielos son queridos, deseados, agradables y raramente alcanzados en el mundo. Estas son las diez cosas, monjes, que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo.

“Monjes, he aquí [otras] diez cosas que son obstrucciones de aquellas diez cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo. Indolencia y falta de iniciativa es la obstrucción para [la adquisición de] las riquezas. No adornarse y no embellecerse a sí mismo es la obstrucción de la belleza. Hacer lo que no es beneficioso es la obstrucción de la salud. La mala compañía es la obstrucción de la conducta virtuosa. La no-restricción de las facultades sensoriales es la obstrucción del celibato. La hipocresía es la obstrucción de la amistad. La no-recitación es la obstrucción del aprendizaje. Falta de voluntad para escuchar y no hacer preguntas es la obstrucción de la sabiduría. No aplicarse a sí mismo y la falta de reflexión es la obstrucción de las buenas cualidades. La mala práctica es la obstrucción de los cielos. Estas son las [otras] diez cosas, monjes, que son obstrucciones de aquellas diez cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo.

“Monjes, he aquí [otras] diez cosas que son nutrimentos de aquellas diez cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo. Diligencia e iniciativa es el nutrimento para [la adquisición de] las riquezas. Adornarse y embellecerse a sí mismo es el nutrimento de la belleza. Hacer lo que es beneficioso es el nutrimento de la salud. La buena compañía es el nutrimento de la conducta virtuosa. La restricción de las facultades sensoriales es el nutrimento del celibato. La sinceridad es el nutrimento de la amistad. La recitación es el nutrimento del aprendizaje. La voluntad para escuchar y hacer preguntas es el nutrimento de la sabiduría. Aplicarse a sí mismo y la reflexión es el nutrimento de las buenas cualidades. La buena práctica es el nutrimento de los cielos. Estas son las [otras] diez cosas, monjes, que son los nutrimentos de aquellas diez cosas que son queridas, deseadas, agradables y raramente alcanzadas en el mundo”.