Colección de discursos agrupados numéricamente
5.1. [Cinco poderes de entrenamiento] en resumen
Esto he escuchado. En una ocasión el Bienaventurado estaba morando en la arboleda Jeta del Parque de Anathapindika, cerca de Savatthi. Estando allí, el Bienaventurado se dirigió a los monjes así: “Monjes”.
“Venerable Señor”, respondieron aquellos monjes y el Bienaventurado continuó:
“Monjes, he aquí estos cinco poderes de entrenamiento. Y, ¿cuáles son esos cinco? El poder de la fe, el poder de la vergüenza moral, el poder del temor moral, el poder de la energía y el poder de la sabiduría. Estos son, monjes, los cinco poderes de entrenamiento. Por eso, monjes, debéis entrenaros a vosotros mismos así: ‘Vamos a poseer el poder de entrenamiento de la fe; vamos a poseer el poder de entrenamiento de la vergüenza moral, vamos a poseer el poder de entrenamiento del temor moral, vamos a poseer el poder de entrenamiento de la energía; vamos a poseer el poder de entrenamiento de la sabiduría’. Es así, monjes, cómo debéis entrenaros a vosotros mismos”.
Esto es lo que dijo el Bienaventurado y los monjes se deleitaron en sus palabras.