Colección de discursos agrupados numéricamente

5.303–1152. Serie repetitiva sobre la codicia, etc.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? La percepción de lo repugnante, la percepción de la muerte, la percepción del peligro, la percepción del no-deleite en el mundo entero. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? La percepción de la transitoriedad, la percepción del no-ser, la percepción de la muerte, la percepción de lo repugnante, la percepción del no-deleite en el mundo entero. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? La percepción de la transitoriedad, la percepción de la insatisfacción en lo que es transitorio, la percepción del no-ser en lo que es insatisfactoriedad, la percepción del abandono, la percepción del desapasionamiento. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? La facultad de la fe, la facultad de la energía, la facultad de la atención consciente, la facultad de la concentración, la facultad de la sabiduría. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

“Monjes, mediante el conocimiento directo sobre la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? El poder de la fe, el poder de la energía, el poder de la atención consciente, el poder de la concentración, el poder de la sabiduría. Mediante el conocimiento directo sobre la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

[308–316] {308–1151} “Monjes, mediante la plena comprensión de la codicia, mediante la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión de la codicia, han de desarrollarse cinco cosas. Y, ¿cuáles son esas cinco? La percepción de lo repugnante… etc., todos los grupos de prácticas mencionadas en los suttas anteriores… el poder de la sabiduría. Mediante la dimisión de la codicia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas.

[317–1152] “Monjes, mediante el conocimiento directo… la plena comprensión… la completa destrucción… el abandono… la destrucción… el desvanecimiento… la desaparición… el cese… el renunciamiento… la dimisión del odio… la falsa ilusión… la ira… la hostilidad… la denigración… la insolencia… la envidia… la avaricia… el engaño… la astucia… la obstinación… la vehemencia… el orgullo… la arrogancia… la embriaguez… la negligencia han de desarrollarse cinco cosas.

Y, ¿cuáles son esas cinco? La percepción de lo repugnante… etc., todos los grupos de prácticas mencionadas en los primeros suttas… el poder de la sabiduría. Mediante la dimisión de la negligencia, monjes, han de desarrollarse estas cinco cosas”.

Esto es lo que dijo el Bienaventurado. Exaltados, aquellos monjes se deleitaron en la declaración del Bienaventurado.