Colección de discursos agrupados numéricamente

5.87. Los virtuosos

“Monjes, poseyendo las cinco cualidades, un monje anciano es grato y agradable para sus compañeros monjes, y es respetado y estimado por ellos. Y, ¿cuáles son esas cinco?

“El monje es virtuoso; mora restringido por el Patimokkha, es poseedor de la buena conducta y buenos recursos, viendo peligro en las faltas más diminutas. Habiéndose sometido a las reglas de entrenamiento, se entrena en ellas.

“Además, él ha aprendido mucho, se acuerda de lo que aprendió y lo acumula. Aquellas enseñanzas que son buenas en el principio, buenas en el medio y buenas al final, con el recto significado y forma, que proclaman la vida espiritual perfectamente completa y pura: enseñanzas como estas él las ha aprendido mucho, las retiene en la mente, las recita verbalmente, investiga mentalmente y las penetra con la recta visión.

“Además, es un buen orador con una buena entrega [del mensaje]; está dotado de un discurso pulido, claro, articulado y expresivo del significado.

“Además, gana a voluntad, sin estorbo ni dificultad, los cuatro jhanas que constituyen la mente superior y son moradas placenteras en esta presente vida.

“Además, con la destrucción de las impurezas, ha descubierto por sí mismo y con el conocimiento directo, en esta presente vida, la inmaculada liberación de la mente, liberación a través de la sabiduría y, entrando en esta morada, permanece en ella.

“Monjes, poseyendo estas cinco cualidades, un monje anciano es grato y agradable para sus compañeros monjes, y es respetado y estimado por ellos”.