Colección de discursos agrupados numéricamente
6.25. Recordamiento
“Monjes, he aquí estos seis objetos de recordamiento. Y, ¿cuáles son esos seis?
“He aquí, monjes, el noble discípulo recuerda al Tathagata así: ‘El Bienaventurado es un Arahant perfectamente iluminado, consumado en el conocimiento verdadero y la conducta, afortunado, conocedor del mundo, insuperable preparador de personas que han de ser amansadas, maestro de los devas y seres humanos, un Iluminado, un Bendito’. Cuando un noble discípulo recuerda al Tathagata en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Además, monjes, el noble discípulo recuerda al Dhamma así: ‘El Dhamma está bien expuesto por el Bienaventurado, es directamente visible, inmediato e invita a uno a venir, es aplicable y personalmente experimentable por el sabio’. Cuando un noble discípulo recuerda al Dhamma en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Además, monjes, el noble discípulo recuerda al Sangha así: ‘El Sangha de los discípulos del Bienaventurado practica de buena manera, practica de manera recta, practica de manera verdadera, practica de manera apropiada; es decir, los cuatro pares de personas, las ocho clases de individuos; este Sangha de los discípulos del Bienaventurado es digno de recibir ofrendas, digno de hospitalidad, digno de donativos, digno de reverenciales saludos y es un inigualable campo de méritos para el mundo’. Cuando un noble discípulo recuerda al Sangha en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Además, monjes, el noble discípulo recuerda su propia conducta virtuosa como inquebrantable, perfecta, sin mancha, intachable, liberada, alabada por los sabios, no aferrada y que conduce a la concentración. Cuando un noble discípulo recuerda su propia conducta virtuosa en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Además, monjes, el noble discípulo recuerda su propia generosidad así: ‘Para mí, es una buena fortuna y ganancia que, en medio de esta populación obsesionada por la mancha de la avaricia, permanezca con la mente libre de la mancha de la avaricia, deleitándome en el renunciamiento, dedicado a la caridad, deleitándome en dar y compartir’. Cuando un noble discípulo recuerda su generosidad en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Además, monjes, el noble discípulo recuerda a las deidades así: ‘He aquí, los devas de los cuatro grandes reyes, devas de Tavatimsa, devas de Yama, devas de Tusita, devas que se deleitan en la creación, devas que controlan lo que ha sido creado por otros, devas de la compañía del Brahma y devas aún más altos que estos. Yo también tengo esa fe que tenían aquellas deidades, razón por la cual, cuando fallecieron allí, renacieron allá; yo también tengo esa conducta virtuosa… ese aprendizaje… esa generosidad… esa sabiduría que tenían aquellas deidades, razón por la cual, cuando fallecieron allí, renacieron allá’. Cuando un noble discípulo recuerda su fe, conducta virtuosa, aprendizaje, generosidad y sabiduría, en esta ocasión, su mente no está obsesionada por la codicia, el odio o la falsa ilusión; en esta ocasión, su mente simplemente es recta. Él se aparta de la codicia, se libera y emerge de ella. ‘Codicia’, monjes, es la designación de los cinco objetos del placer sensual. Habiendo hecho de esto su base, algunos seres aquí son purificados de esta manera.
“Estos son, monjes, los seis objetos de recordamiento”.