Colección de discursos agrupados numéricamente
6.39. Origen
“Monjes, he aquí estas tres causas del origen del kamma. Y. ¿cuáles son esas tres? La codicia es la causa del origen del kamma, el odio es la causa del origen del kamma y la falsa ilusión es la causa del origen del kamma.
“No es que la no-codicia se origina a partir de la codicia, más bien, es precisamente la codicia que se origina a partir de la codicia. No es que el no-odio se origina a partir del odio, más bien, es precisamente el odio que se origina a partir del odio. No es que la no-falsa ilusión se origina a partir de la falsa ilusión, más bien, es precisamente la falsa ilusión que se origina a partir de la falsa ilusión.
“No es [el reino de] los devas o los seres humanos—o cualquier otro buen destino— que ha de ser visto por causa del kamma nacido de la avidez, el odio y la falsa ilusión; más bien, es el infierno, el reino animal y la esfera de los espíritus afligidos—al igual que cualquier otro mal destino— que ha de ser visto por causa del kamma nacido de la avidez, el odio y la falsa ilusión. Estas son, monjes, las tres causas del origen del kamma.
“Monjes, he aquí estas [otras] tres causas del origen del kamma. Y. ¿cuáles son esas tres? La no-codicia es la causa del origen del kamma, el no-odio es la causa del origen del kamma y la no-falsa ilusión es la causa del origen del kamma.
“No es que la codicia se origina a partir de la no-codicia, más bien, es precisamente la no-codicia que se origina a partir de la no-codicia. No es que el odio se origina a partir del no-odio, más bien, es precisamente el no-odio que se origina a partir del no-odio. No es que la falsa ilusión se origina a partir de la no-falsa ilusión, más bien, es precisamente la no-falsa ilusión que se origina a partir de la no-falsa ilusión.
“No es el infierno, el reino animal y la esfera de los espíritus afligidos—al igual que cualquier otro mal destino— que ha de ser visto por causa del kamma nacido de la no-avidez, el no-odio y la no-falsa ilusión; más bien es [el reino de] los devas o los seres humanos—o cualquier otro buen destino— que ha de ser visto por causa del kamma nacido de la no-avidez, el no-odio y la no-falsa ilusión. Estas son, monjes, las [otras] tres causas del origen del kamma”.