Colección de discursos agrupados numéricamente
6.44. Migasala
En una ocasión, por la mañana temprano, el Venerable Ananda tomó su cuenco y hábito exterior, y se fue a la casa de la discípula seguidora laica Migasala, donde se sentó en el asiento que estaba preparado para él. Entonces la discípula seguidora laica Migasala se acercó al Venerable Ananda, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:
“Venerable Ananda, ¿cómo se debería entender esta enseñanza del Bienaventurado, siendo que alguien que es célibe y alguien que no es célibe tienen exactamente el mismo destino en sus vidas futuras? Mi padre Purana era célibe, vivía recluido, absteniéndose de las relaciones sexuales y de las prácticas de la gente común. Y cuando murió, el Bienaventurado declaró: ‘Él alcanzó el estado del que no-retorna y ha renacido entre [los devas de] Tusita’. Y mi tío paterno, Isidatta, no era célibe sino que vivía contento dentro de un estado marital. Cuando él murió, el Bienaventurado también declaró: ‘Él alcanzó el estado del que no-retorna y ha renacido entre [los devas de] Tusita’. Entonces, Venerable Ananda, ¿cómo se debería entender esta enseñanza del Bienaventurado, siendo que alguien que es célibe y alguien que no es célibe tienen exactamente el mismo destino en sus vidas futuras?”.
“Esto fue exactamente así, hermana, cómo lo declaró el Bienaventurado”.
Entonces, cuando el Venerable Ananda hubo recibido la comida de las limosnas en la casa de Migasala, se levantó de su asiento y salió de allí. Después de la comida, al retornar de su habitual ronda en búsqueda de la comida de las limosnas, se fue junto al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo: “He aquí, Venerable Señor, por la mañana temprano, tomé mi cuenco y hábito exterior, y me fui a la casa de la discípula seguidora laica Migasala…” Ananda relata toda la historia al Buda.
[El Bienaventurado dijo:] “¿Quién realmente es la seguidora laica Migasala, una tonta, incompetente mujer de intelecto femenino? Y, ¿quiénes son aquellos [que tienen] el conocimiento de las otras personas como superiores o inferiores?
“He aquí, Ananda, estos seis tipos de personas que se pueden encontrar existiendo en el mundo. Y, ¿cuáles son esos seis?
“He aquí, Ananda, hay una persona que es suave, una compañía agradable, con quien sus compañeros monjes habitan gustosamente. Pero que no escuchó [las enseñanzas], no llegó a aprenderlas ni las penetró con la visión, así que no alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia el deterioro no hacia la distinción; es alguien que está yendo hacia el deterioro, no hacia la distinción.
“Pero también, Ananda, hay una persona que es suave, una compañía agradable, con quien sus compañeros monjes habitan gustosamente. Y él escuchó [las enseñanzas], llegó a aprenderlas y las penetró con la visión, así que alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia la distinción no hacia el deterioro; es alguien que está yendo hacia la distinción, no hacia el deterioro.
“Ananda, los que emiten semejantes juicios: ‘Este y aquel tienen cualidades semejantes; ¿por qué éste sería inferior que aquel?', tienen un prejuicio que les conducirá al dolor y el sufrimiento por mucho tiempo.
“Entre ellos, Ananda, la persona que es suave, que es una compañía agradable, con quien sus compañeros monjes habitan gustosamente, él escuchó [las enseñanzas], llegó a aprenderlas y las penetró con la visión, y así alcanzó la liberación temporal, sobrepasa y es más excelsa que la otra persona. Y, ¿por qué así? Porque la corriente del Dhamma lo arrastra. Pero, ¿quién puede reconocer esta diferencia excepto el Tathagata?
“Por eso, Ananda, no seas sentencioso en la consideración de la gente. No emitas juicios acerca de la gente. Aquellos que emiten juicios acerca de la gente se dañan a sí mismos. Sólo yo, o alguien como yo, puede emitir juicios acerca de la gente.
“También, Ananda, hay una persona, en la cual se encuentran la ira y la vanidad, y de tanto en tanto surgen en él los estados de avidez. Además él no escuchó [las enseñanzas], no llegó a aprenderlas ni las penetró con la visión, así que no alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia el deterioro no hacia la distinción; es alguien que está yendo hacia el deterioro, no hacia la distinción.
“También, Ananda, hay una persona, en la cual se encuentran la ira y la vanidad, y de tanto en tanto surgen en él los estados de avidez. Pero él escuchó [las enseñanzas], llegó a aprenderlas y las penetró con la visión, así que alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia la distinción no hacia el deterioro; es alguien que está yendo hacia la distinción no hacia el deterioro.
“Por eso, Ananda, no seas sentencioso en la consideración de la gente. No emitas juicios acerca de la gente. Aquellos que emiten juicios acerca de la gente se dañan a sí mismos. Sólo yo, o alguien como yo, puede emitir juicios acerca de la gente.
“También, Ananda, hay una persona en la cual se encuentran la ira y la vanidad, y de tanto en tanto se involucra en el intercambio de palabras. Además él no escuchó [las enseñanzas], no llegó a aprenderlas ni las penetró con la visión, así que no alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia el deterioro no hacia la distinción; es alguien que está yendo hacia el deterioro, no hacia la distinción.
“También, Ananda, hay una persona en la cual se encuentran la ira y la vanidad, y de tanto en tanto se involucra en el intercambio de palabras. Pero él escuchó [las enseñanzas], llegó a aprenderlas y las penetró con la visión, así que alcanzó la liberación temporal. Y con el quiebre del cuerpo, después de la muerte, se dirige hacia la distinción no hacia el deterioro; es alguien que está yendo hacia la distinción, no hacia el deterioro.
“Ananda, los que emiten semejantes juicios: ‘Este y aquel, tienen cualidades semejantes; ¿por qué éste sería inferior que aquel?', tienen un prejuicio que les conducirá al dolor y el sufrimiento por mucho tiempo.
“Entre ellos, Ananda, la persona en la cual se encuentran la ira y la vanidad, y de tanto en tanto se involucra en el intercambio de palabras, pero él escuchó [las enseñanzas], llegó a aprenderlas y las penetró con la visión, y así alcanzó la liberación temporal, sobrepasa y es más excelsa que la otra persona. Y, ¿por qué así? Porque la corriente del Dhamma lo arrastra. Pero, ¿quién puede reconocer esta diferencia excepto el Tathagata?
“Por eso, Ananda, no seas sentencioso en la consideración de la gente. No emitas juicios acerca de la gente. Aquellos que emiten juicios acerca de la gente se dañan a sí mismos. Sólo yo, o alguien como yo, puede emitir juicios acerca de la gente.
“¿Quién realmente es la seguidora laica Migasala, una tonta, incompetente mujer de intelecto femenino? Y, ¿quiénes son aquellos [que tienen] el conocimiento de las otras personas como superiores o inferiores?
“Estos son, Ananda, los seis tipos de personas que se pueden encontrar existiendo en el mundo.
“Ananda, si Isidatta hubiese poseído la misma clase de conducta virtuosa que tenía Purana, Purana ni siquiera conocería su destino. Y si Purana hubiese poseído la misma clase de sabiduría que tenía Isidatta, Isidatta ni siquiera conocería su destino. De esta manera, Ananda, cada una de esas dos personas fue deficiente con respecto a algo”.