Colección de discursos agrupados temáticamente

Kamaguna Sutta

35.117. Las cuerdas de los placeres sensuales

{117} “Monjes, antes de mi iluminación, cuando todavía era un bodhisatta no plenamente iluminado, se me ocurrió el siguiente pensamiento: ‘mi mente frecuentemente puede extraviarse hacia aquellas cinco cuerdas de los placeres sensuales que han dejado su impresión en el corazón: aquellas que ya han pasado, cesado y cambiado, hacia aquellas que están presente o ligeramente hacia aquellas del futuro’. Entonces, se me ocurrió esto: ‘creando mi propio bienestar, debería practicar diligentemente, conscientemente atento, guardando mi mente en consideración a esas cinco cuerdas de los placeres sensuales que han dejado su impresión en el corazón: aquellas que ya han pasado, cesado y cambiado.’

“Por lo tanto, monjes, en vuestro caso también vuestras mentes frecuentemente pueden extraviarse hacia aquellas cinco cuerdas de los placeres sensuales que han dejado su impresión en el corazón: aquellas que ya han pasado, cesado y cambiado, hacia aquellas que están presente o ligeramente hacia aquellas del futuro. Por lo tanto, monjes, creando vuestro propio bienestar, deberíais practicar diligentemente, conscientemente atentos, guardando vuestra mente en consideración a esas cinco cuerdas de los placeres sensuales que han dejado su impresión en el corazón: aquellas que ya han pasado, cesado y cambiado.

“Por lo tanto, monjes, aquella base debería ser entendida, donde el ojo cesa y la percepción de las formas se desvanece. Aquella base debería ser entendida, donde el oído cesa y la percepción de los sonidos se desvanece. Aquella base debería ser entendida, donde la nariz cesa y la percepción de los olores se desvanece. Aquella base debería ser entendida, donde la lengua cesa y la percepción de los sabores se desvanece. Aquella base debería ser entendida, donde el cuerpo cesa y la percepción de los objetos táctiles se desvanece. Aquella base debería ser entendida, donde la mente cesa y la percepción de los fenómenos mentales se desvanece. Aquella base debería ser entendida.

Habiendo dicho esto el Bienaventurado se levantó de su asiento y entró en su morada. Entonces, no mucho después de que el Bienaventurado se haya retirado, los monjes consideraron esto: “Ahora bien, amigos, el Bienaventurado se levantó de su asiento y entró en su morada después de habernos ofrecido la breve síntesis sin exponernos su significado en detalle. Entonces, ¿quién expondrá el significado en detalle de lo que nos ofreció el Bienaventurado en la breve síntesis?” Y siguieron considerando así: “El Venerable Ananda fue alabado por el Maestro y estimado por sus sabios hermanos en la vida santa. El Venerable Ananda es capaz de exponer el significado en detalle de lo que nos ofreció el Bienaventurado en la breve síntesis sin exponernos su significado en detalle. Acerquémonos a él y preguntémosle por eso”.

Acto seguido, aquellos monjes se acercaron al Venerable Ananda e intercambiaron cordiales saludos con él, después de lo cual, se sentaron a un lado y le contaron lo ocurrido agregando: “Que el Venerable Ananda lo exponga para nosotros”.

“Amigos, esto es semejante a un hombre que, aunque necesitase el duramen, estuviese buscando el duramen, caminase en busca del duramen, pasase por encima de las raíces y el tronco de un árbol grande y derecho que tuviese duramen, pensando que el duramen se encuentra solamente entre el follaje y las ramas. Y así también sucede con los venerables señores: mientras estabais cara a cara con el Maestro, pasasteis por encima del Bienaventurado pensando que se debería preguntarme a mí por el significado de esto. Pero, amigo, conociendo, el Bienaventurado conoce, viendo, ve. Él es quien ha llegado a ser la visión, ha llegado a ser el conocimiento, ha llegado a ser el Dhamma, ha llegado a ser el santo. El es el expositor, el que proclama y dilucida el significado, el dador de lo Inmortal, el señor del Dhamma, el Tathagata. Este fue el momento, en el cual deberíais haber preguntado al Bienaventurado acerca del significado. Y si él os lo hubiese explicado, lo recordaríais.”

“Ciertamente, amigo Ananda, conociendo, el Bienaventurado conoce… el Tathagata. Este fue el momento, en el cual deberíamos haber preguntado al Bienaventurado acerca del significado. Y si él nos lo hubiese explicado, lo recordaríamos. Sin embargo, el Venerable Ananda fue alabado por el Maestro y estimado por sus sabios hermanos en la vida santa. El Venerable Ananda es capaz de exponer el significado en detalle de lo que nos ofreció el Bienaventurado en la breve síntesis sin exponernos su significado en detalle. Que el Venerable Ananda nos lo exponga si no es molestia para él.”

“Entonces, escuchad, amigo y prestad atención que voy a hablar”.

“Sí, amigo”, respondieron los monjes y el Venerable Ananda dijo:

“Amigos, cuando el Bienaventurado se levantó de su asiento y entró en su morada después de haberos ofrecido la breve síntesis sin exponeros el significado en detalle de ‘Por lo tanto, monjes, aquella base debería ser entendida, donde el ojo cesa y la percepción de las formas se desvanece… Aquella base debería ser entendida, donde la mente cesa y la percepción de los fenómenos mentales se desvanece. Aquella base debería ser entendida’ -yo entiendo que el significado en detalle de esta breve síntesis es el siguiente: esto fue dicho, amigos, en referencia al cese de la séxtuple base de los sentidos.

“Amigos, cuando el Bienaventurado se levantó de su asiento y entró en su morada después de haberos ofrecido la breve síntesis sin exponeros el significado en detalle… -yo entiendo así el significado en detalle de esta breve síntesis. Ahora bien, amigos, si lo deseáis, id ahora junto al Bienaventurado para preguntarlo acerca del significado de esto. Si él os lo explica, lo vais a recordar.”

“Sí, amigo”, respondieron aquellos monjes y, habiéndose levantado de sus asientos fueron junto al Bienaventurado. Después de haberle rendido homenaje, se sentaron a un lado y reportaron al Bienaventurado todo lo ocurrido después de que se haya retirado y agregaron: “Entonces, venerable señor, nos hemos acercado al Venerable Ananda y lo hemos preguntado por el significado. Y el Venerable Ananda nos expuso el significado de esta manera, con estos términos y con estas frases.”

“Ananda es sabio, monjes. Ananda posee una gran sabiduría. Si vosotros me hubieseis preguntado por el significado de esto, os lo hubiese explicado de la misma manera que lo ha sido explicado por Ananda. Este es el significado de esto y así lo debéis recordar. ”