Colección de discursos agrupados temáticamente

Dutiyamigajala Sutta

35.64. Segundo discurso con Migajala

En esa ocasión el Venerable Migajala se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:

“Venerable señor, sería bueno que el Bienaventurado me enseñara el Dhamma en resumen de tal manera que, habiendo escuchado el Dhamma del Bienaventurado, pueda morar en soledad, recluido, diligente, ardiente y resuelto.”

“He aquí, Migajala, las formas cognoscibles a través del ojo… igual que en el sutta anterior… surge el deleite. Con el surgimiento del deleite, digo yo, Migajala, he aquí el surgimiento de la insatisfacción.

“He aquí, Migajala, los sonidos cognoscibles a través del oído… los olores cognoscibles a través de la nariz… los sabores cognoscibles a través de la lengua… los objetos táctiles cognoscibles a través del cuerpo… los fenómenos mentales cognoscibles a través de la mente… surge el deleite. Con el surgimiento del deleite, digo yo, Migajala, he aquí el surgimiento de la insatisfacción.”

Acto seguido, el Venerable Migajala, habiéndose deleitado y regocijado en las palabras del Bienaventurado, se levantó de su asiento, rindió homenaje al Bienaventurado y se retiró de allí, cuidando que el Bienaventurado quedara siempre a su mano derecha.

Entonces, viviendo en soledad, recluido, diligente, ardiente y resuelto, el Venerable Migajala, al haberlo descubierto por sí mismo, con el conocimiento directo, aquí y ahora entró y permaneció en esta insuperable meta de la vida santa, por la cual el miembro del clan abandona correctamente la vida hogareña y asume el estilo de vida sin hogar. Y comprendió esto directamente: “destruido está el nacimiento, la vida santa ha sido vivida, lo que había que hacer se ha realizado, y he aquí no hay futuros estados de existencia”.

Y el Venerable Migajala llegó a ser uno de los arahants.