Colección de discursos agrupados temáticamente
Lokapanha Sutta
35.82. Discurso con la respuesta sobre el mundo
En esta ocasión, cierto monje se acercó al Bienaventurado, le rindió homenaje, se sentó a un lado y le dijo:
“Venerable señor, se dijo ‘el mundo, el mundo’. ¿De qué manera, venerable señor, se dijo ‘el mundo?’”
“Porque es desintegración, monje, se llama el mundo. Y, ¿qué es, monje, la desintegración? El ojo, monje, es desintegración, las formas son desintegración, la conciencia del ojo es desintegración, el contacto del ojo es desintegración y cualquier sensación que surge con el contacto del ojo como condición -sea placentera, dolorosa o ni placentera ni dolorosa- esto también es desintegración.
“El oído, monje, es desintegración… La nariz es desintegración… La lengua es desintegración… El cuerpo es desintegración… La mente es desintegración, los objetos mentales son desintegración, la conciencia de la mente es desintegración, el contacto de la mente es desintegración y cualquier sensación que surge con el contacto de la mente como condición -sea placentera, dolorosa o ni placentera ni dolorosa- esto también es desintegración. Porque es desintegración, monje, se llama el mundo”.