Colección de discursos agrupados numéricamente

4.93. Segundo discurso sobre la concentración

“Monjes, he aquí, estas cuatro clases de personas que se pueden encontrar en el mundo. Y, ¿cuáles son esas cuatro? He aquí, monjes, hay persona que alcanza la tranquilidad interna de la mente pero no la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales. Hay otra persona, monjes, que alcanza la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales pero no la tranquilidad interna de la mente. Hay aún otra persona, monjes, que no alcanza la tranquilidad interna de la mente ni tampoco la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales. Y aún hay otra persona, monjes, que alcanza ambas cosas: tanto la tranquilidad interna de la mente como la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales. Estas son las cuatro clases de personas, monjes, que se pueden encontrar existiendo en el mundo.

“Monjes, la persona que se encuentra entre aquellas que alcanzan la tranquilidad interna de la mente pero no la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales, debería establecerse a sí misma en la tranquilidad interna de la mente y hacer el esfuerzo para alcanzar la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales. Entonces, en algún tiempo futuro, alcanzará a ambas cosas: tanto la tranquilidad interna de la mente como la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales.

“Monjes, la persona que alcanza la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales pero no la tranquilidad interna de la mente, debería establecerse a sí misma en la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales y hacer el esfuerzo para alcanzar la tranquilidad interna de la mente. Entonces, en algún tiempo futuro, alcanzará a ambas cosas: tanto la tranquilidad interna de la mente como la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales.

“Monjes, la persona que no alcanza la tranquilidad interna de la mente ni tampoco la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales, debería proponerse un extraordinario esfuerzo, deseo, celo, entusiasmo, impulso, atención consciente y clara comprensión para alcanzar a ambas de estas provechosas cualidades mentales. Al igual que alguien, cuya cabeza o turbante está ardiendo en llamas, tiene que proponerse un extraordinario esfuerzo, deseo, celo, entusiasmo, impulso, atención consciente y clara comprensión para extinguir el fuego, así también, aquella persona debe proponerse un extraordinario esfuerzo, deseo, celo, entusiasmo, impulso, atención consciente y clara comprensión para alcanzar a ambas de estas provechosas cualidades mentales. Entonces, en algún tiempo futuro, alcanzará a ambas cosas: tanto la tranquilidad interna de la mente como la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales.

“Monjes, la persona que alcanza a ambas cosas: tanto la tranquilidad interna de la mente como la alta sabiduría perspicaz dentro de los fenómenos mentales, debería establecerse a sí misma en estas dos beneficiosas cualidades mentales y hacer el esfuerzo para alcanzar la destrucción de las corrupciones mentales.

“Estas son las cuatro clases de personas, monjes, que se pueden encontrar existiendo en el mundo.”