Colección de discursos agrupados temáticamente

Kaccanagotta Sutta

12.15. Discurso con Kaccanagotta

En Savatthi. En una ocasión, el venerable Kaccanagotta se acercó al Bienaventurado y, al haberle rendido homenaje, se sentó a un lado. Y mientras estuvo sentado a un lado, se dirigió al Bienaventurado con estas palabras: “‘Recta visión, recta visión' se ha dicho, Venerable Señor. ¿En respecto a qué, Venerable Señor, se ha dicho ‘recta visión’?”.

“Este mundo, Kaccana, es concebido por la mayoría, en términos de dualidad: bajo la noción de la existencia o bajo la noción de la no-existencia. Pero para alguien que ve el origen del mundo tal como realmente es, con el recto conocimiento, no existe noción de la no-existencia con respecto al mundo. Y para alguien que ve el cese del mundo tal como realmente es, con el recto conocimiento, no existe noción de la existencia con respecto al mundo.

“La mayoría de este mundo, Kaccana, está encadenada por los compromisos, el apego y la adhesión. Pero aquel que no llega a involucrarse ni ligarse con estos compromisos, apegos, adhesiones, puntos de vista ni tendencias subyacentes, no adopta posición alguna acerca de ‘mi yo’. No tiene perplejidad ni duda, de que lo que surge es solo insatisfacción surgiendo, y lo que cesa, sólo es el cese de la insatisfacción. Su conocimiento de esto es independiente del conocimiento de los demás. Respecto a eso, Kaccana, se ha dicho ‘recta visión’.

“‘Todo existe', Kaccana, es un extremo; ‘nada existe', Kaccana, es el otro extremo. Sin inclinarse a ninguno de estos extremos, el Tathagata enseña el Dhamma del medio: de la ignorancia como condición, las formaciones volitivas [llegan a ser]; de las formaciones volitivas como condición, la conciencia; de la conciencia como condición, el nombre-y-forma; del nombre-y-forma como condición, la séxtuple base de los sentidos; de la séxtuple base de los sentidos como condición, el contacto; del contacto como condición, la sensación; de la sensación como condición, la avidez; de la avidez como condición, el apego; del apego como condición, la existencia; de la existencia como condición, el nacimiento; del nacimiento como condición, el deterioro y la muerte, el lamento y el dolor, la pena, la angustia y la desesperanza. Tal es el origen de todo ese montón de insatisfacción.

“Pero con la total desaparición y el cese de la ignorancia, llegan a cesar las formaciones volitivas; con la total desaparición y el cese de las formaciones volitivas, llega a cesar la conciencia; con la total desaparición y el cese de la conciencia, llega a cesar el nombre-y-forma; con la total desaparición y el cese del nombre-y-forma, llega a cesar la séxtuple base de los sentidos; con la total desaparición y el cese de la séxtuple base de los sentidos, llega a cesar el contacto; con la total desaparición y el cese del contacto, llega a cesar la sensación; con la total desaparición y el cese de la sensación, llega a cesar la avidez; con la total desaparición y el cese de la avidez, llega a cesar el apego; con la total desaparición y el cese del apego, llega a cesar la existencia; con la total desaparición y el cese de la existencia, llega a cesar el nacimiento; con la total desaparición y el cese del nacimiento, llega a cesar el deterioro y la muerte, el lamento y el dolor, la pena, la angustia y la desesperanza. Tal es el cese de todo ese montón de insatisfacción”.