Colección de discursos agrupados temáticamente
Loka Sutta
12.44. Discurso sobre el mundo
En Savatthi.
“Monjes, voy a enseñaros acerca del origen y la desaparición del mundo. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”. -"Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:
“Y, ¿cuál es, monjes, el origen del mundo? En dependencia del ojo y las formas surge la conciencia del ojo. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]. Con la sensación como condición, la avidez. Con la avidez como condición, el apego. Con el apego como condición, la existencia. Con la existencia como condición, el nacimiento. Con el nacimiento como condición, la vejez y la muerte, el dolor y el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza llegan a ser. Tal es, monjes, el origen del mundo.
“En dependencia del oído y los sonidos surge la conciencia del oído… En dependencia de la nariz y los olores surge la conciencia de la nariz… En dependencia de la lengua y los sabores surge la conciencia de la lengua… En dependencia del cuerpo y los objetos táctiles surge la conciencia del cuerpo… En dependencia de la mente y los fenómenos surge la conciencia de la mente. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Con la avidez como condición, el apego. Con el apego como condición, la existencia. Con la existencia como condición, el nacimiento. Con el nacimiento como condición, la vejez y la muerte, el dolor y el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza llegan a ser. Tal es, monjes, el origen del mundo.
“Y, ¿cuál es, monjes, la desaparición del mundo? En dependencia del ojo y las formas surge la conciencia del ojo. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Pero con la total desaparición de esa misma avidez, cesa el apego; con el cese del apego, cesa la existencia; con el cese de la existencia, cesa el nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza. Tal es el cese de toda esta masa de insatisfacción. Tal es la desaparición del mundo.
“En dependencia del oído y los sonidos surge la conciencia del oído… En dependencia de la nariz y los olores surge la conciencia de la nariz… En dependencia de la lengua y los sabores surge la conciencia de la lengua… En dependencia del cuerpo y los objetos táctiles surge la conciencia del cuerpo… En dependencia de la mente y los fenómenos surge la conciencia de la mente. El encuentro de estos tres, es el contacto. Con el contacto como condición, la sensación [llega a ser]; con la sensación como condición, la avidez. Pero con la total desaparición de esa misma avidez, cesa el apego; con el cese del apego, cesa la existencia; con el cese de la existencia, cesa el nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el displacer y la desesperanza. Tal es el cese de toda esta masa de insatisfacción. Tal es la desaparición del mundo”.