Colección de discursos agrupados temáticamente

Udayi Sutta

46.30. Discurso con Udayi

“¡Esto es maravilloso, venerable señor! Es asombroso, venerable señor, que provechosa me ha sido mi devoción y reverencia hacia el Bienaventurado, mi sentido de vergüenza y temor de actuar de mala manera. En el pasado, venerable señor, cuando era todavía un hombre hogareño no tenía mucho miramiento por el Dhamma y el Sangha. Pero cuando consideré mi devoción y reverencia hacia el Bienaventurado, mi sentido de vergüenza y temor de actuar de mala manera, abandoné el estilo de vida hogareño para escoger el estilo de vida renunciante. Entonces, el Bienaventurado me enseñó el Dhamma de esta manera: ‘así es la forma, así su origen, así su desvanecimiento; así es la sensación, así su origen, así su desvanecimiento; así es la percepción, así su origen, así su desvanecimiento; así son las formaciones mentales, así su origen, así su desvanecimiento; así son los estados de consciencia, así su origen, así su desvanecimiento.'

“Entonces, venerable señor, mientras que estaba morando en una choza vacía, siguiendo la trayectoria del surgimiento y el declive de los cinco cúmulos (khandhas) sujetos al apego, conocí directamente cómo esto realmente es: ‘este es el sufrimiento'; conocí directamente cómo esto realmente es: ‘este es el origen del sufrimiento'; conocí directamente cómo esto realmente es: ‘este es el cese del sufrimiento'; conocí directamente cómo esto realmente es: ‘este es el sendero que conduce al cese del sufrimiento’. He realizado la ruptura del Dhamma, venerable señor, y he alcanzado el sendero, el cual, siendo desarrollado y cultivado, me condujo hacia adelante, mientras permanecía en el camino apropiado, hasta que comprendí semejante estado: ‘el nacimiento ha sido destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido hecho y he aquí no hay nada mas por realizar’.

“He alcanzado el factor del despertar de la atención consciente, el cual, siendo desarrollado y cultivado, me condujo hacia adelante, mientras permanecía en el camino apropiado, hasta que comprendí semejante estado: ‘el nacimiento ha sido destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido hecho y he aquí no hay nada mas por realizar’. He alcanzado el factor del despertar de la ecuanimidad, el cual, siendo desarrollado y cultivado, me condujo hacia adelante, mientras permanecía en el camino apropiado, hasta que comprendí semejante estado: ‘el nacimiento ha sido destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido hecho y he aquí no hay nada más por realizar’.

“Éste es, venerable señor, el sendero que he alcanzado, el cual, siendo desarrollado y cultivado, me condujo hacia adelante, mientras permanecía en el camino apropiado, hasta que comprendí semejante estado: ‘el nacimiento ha sido destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido hecho y he aquí no hay nada mas por realizar’.

“¡Bien, bien, Udayi! Realmente, Udayi, éste es el sendero que has alcanzado, el cual, siendo desarrollado y cultivado, te condujo hacia adelante, mientras permanecías en el camino apropiado, hasta que comprendiste semejante estado: ‘el nacimiento ha sido destruido, la vida santa ha sido vivida, lo que estaba por hacer ha sido hecho y he aquí no hay nada mas por realizar’”.